viernes, 23 de agosto de 2019

Procesos continuos, educativos y personales

Creo que cada día invade en mi cabeza procesos de reflexión en el que prima la consciencia de aquello que me rodea. Desde hace unos días, pienso en las experiencias que he vivido, en las hago cada día para ser yo y en las que quiero llegar a cumplir y alcanzar. No es algo de lo que esté constantemente pensado, sino más bien es un proceso de valoración personal continuo. Me dedico tiempo a mí, para valorarme y permitirme momentos de reflexión y valoración. Yo lo veo como una muestra de amor propio. 

Hoy en día, he conseguido y alcanzado sueños en los que tiempos atrás veía demasiado lejos. Cada día me levanto y continuo sembrando por ese camino que yo misma un día había decidido iniciar. Algunos días creía que no había sembrado nada, y otros que había avanzado mucho. Ahora es cuándo estoy viendo esos frutos, cuándo valoro todo mi esfuerzo y todo lo que he conseguido avanzar, aún habiendo pasado incluso varios días grises. Días que también valoro porque todo suma y nada resta.   

Soy de las que pienso que estamos en un continuo aprendizaje vivencial, lleno de experiencias y de procesos educativos. Por muchos conocimientos teóricos que tengamos y que queramos adquirir, uno de los principales procesos de aprendizaje es el de imitación. Que no es lo mismo que el aprendizaje experiencial. Para mí, el aprendizaje por imitación en un adulto profesional es cuándo nos incorporamos a un nuevo empleo y tenemos el primer contacto con el primer compañero de trabajo. Este será el encargado de facilitarnos la nueva incorporación por lo que lo tendremos durante un periodo de adaptación necesario como modelo imitador. Nos fijamos en cómo lo hace hasta llegar a adquirir las habilidades necesarias para continuar el camino solxs. Aquí también continua y sigue nuestro proceso educativo. 

En mi trabajo, desde que entro hasta que salgo, me estoy educando como profesional, no solo de forma autónoma sino también gracias a las relaciones interpersonales con el equipo.  Estoy aprendiendo a manejar tiempos, ha saber manejar situaciones conflictivas o inesperadas, ha aprender nuevos conocimientos útiles y necesarios para ser más competente en mi trabajo. 
Podemos ser adultos con muchos conocimientos, años de experiencia y un sin fin de reconocimientos sociales, y nunca terminará nuestro proceso de aprendizaje. Siempre vendrá alguna persona que nos enseñe algo que nos haga reflexionar y seguir avanzando en nuestra búsqueda de conocimiento social. 

Todas estas experiencias personales y otras tantas que he vivido que se seguiré viviendo, me permiten poder conocerme y educarme para seguir adaptándome a todo lo que la vida me depare. 

Quiero terminar este post tan reflexivo diciendo:
"Considero que como Educadores Sociales debemos de proporcionarnos ese espacio de valoración y de crecimiento personal. ¿Cómo vamos a hacerle creer a la otra persona que tiene un gran poder de superación personal si eso no lo reflejamos en nosotrxs mismxs? Creo de vital importancia que el eduso y la edusa valoren sus procesos de crecimiento personal".