lunes, 25 de diciembre de 2017

¿Educación Social en centros de día?

Cuándo comencé hace un año con este proyecto nunca me hubiera imaginado que me hubiera proporcionado la oportunidad de poder conocer a otros profesionales de la Educación Social. Para mí es otra forma de seguir formándome como Educadora Social: poder compartir, reflexiones, momentos, opiniones... en fin, poder aprender del trabajo de otros profesionales.

Un día Alex, se puso en contacto conmigo para proponerme una colaboración con su proyecto "Educarlex". En una conversación bien extendida compartiendo  nuestra visión de la Educación Social, pude aprender y conocer un proyecto novedoso y necesario en una provincia dónde la educación Social debe de hacerse oír buscando el ingenio y la creatividad. Ellos lo están consiguiendo. También están haciendo realidad su sueño profesional. 
En esa conversación concluimos que Alex iba a colaborar conmigo compartiendo en el blog su reflexión de Educador Social en los centros de día de Almería. Sin más, os dejo con su publicación que espero que os guste y os invite a reflexionar sobre esta realidad de la profesión. Sí también tenéis experiencia como Educadores Sociales en los centros de día y lo queréis compartir con nosotros  lo podéis hacer con un comentario. ¡Gracias!


¿Educación Social en centros de día?

Tras establecer contacto con María del proyecto “Edusa Motiva”, educadora social establecida en Murcia y siendo agentes de cambio social, llegamos a una serie de conclusiones muy esclarecedoras. La Educación Social debe estar patente en los engranajes de la sociedad y siendo de ubicaciones “vecinas”, nos dio la oportunidad de comparar nuestra situación profesional. En mi caso particular, compartí con María nuestra experiencia desde Educarlex bajo nuestro programa de las inteligencias múltiples y la gamificación en los centros de día de la ciudad de Almería con el colectivo de personas mayores. Toda nuestra dinamización partió de un plan de atención global de los centros. Actuando siempre a partir de unos pilares básicos.

Manteniendo una atención a la persona en función de las capacidades, habilidades, destrezas y deseos, para fundamentar su bienestar personal y facilitar su relación grupal mediante el desarrollo de las inteligencias múltiples. En este caso, el entorno inmediato funciona como elemento potenciador de las relaciones interpersonales (residentes, familia y profesionales) y facilitador de la adaptación de la persona mayor en la institución. Del mismo modo, promovimos un campo de actuación social y comunitaria promocionando una participación de la persona dentro de la población para mantener y/o fortalecer su nivel de socialización e integración.

Nuestro programa trata, en síntesis, de ser generador de convivencia, de redes de relación, de participación comunitaria, de disfrute del ocio y la cultura, y potenciadora de la solidaridad. Gracias al equipo adscrito a los centros se logró en las personas mayores una participación activa y en el compromiso del individuo con el medio social en el que viven.

Las poblaciones de personas mayores actuales carecen de tradición en cuanto a participación comunitaria, en el sentido de asumir responsabilidades, de implicarse socialmente, de transformar, de cambiar el medio social en el que viven. Pertenecen a unas generaciones en que las mejoras sociales, eran tarea de las autoridades, y donde la accesibilidad a los bienes culturales, era algo reservado a una elite culta y/o adinerada. Para muchas de estas personas el término cultura equivale al de educación.

Por ello, nuestro programa trata siempre de posibilitar no sólo la inserción de las personas mayores en el seno de la sociedad y el del tejido social, sino también de hacerlos protagonistas de su presente y de su futuro en todas aquellas dimensiones y perspectivas de la vida social, cultural y del ocio. Una vez que analizamos los resultados obtenidos, se impone una reflexión sobre algunos aspectos que podrían relacionarse con la calidad de la dinamización sociocultural que se ofrece en los Centros de Día de la ciudad de Almería.

A partir de una visión de corte psicológico, puedo destacar la motivación generalizada por parte de los usuarios desde el primer momento en el que se les explicó el programa por parte del equipo, consiguiendo así un alto grado de atención y disposición de los mayores. A medida que pasaron las semanas, pudimos demostrar el alto grado de acogimiento del programa.

Una vez que se mostraban dispuestos a realizar las actividades propuestas, se tuvo en cuenta el reto que suponían las actividades, adaptando en algunos casos de manera diferente la explicación de las mismas. De esta manera, se consiguió estructurar y adaptar las actividades al mayor número de usuarios, consiguiendo de manera progresiva cierta motivación ante la capacidad de logro en las sesiones. Los usuarios comprendieron que no todo el mundo tiene porqué destacar en todas las actividades, consiguiendo respeto entre ellos e, incluso, ayudarse para obtener un resultado o conclusión común. Asimismo, se comprobó la activación de las diferentes inteligencias en los grupos, demostrando a personas con algún tipo de deterioro que también eran capaces de conseguir los retos planteados. Las inteligencias múltiples trabajadas han sido:

-          Inteligencia Intrapersonal
-          Inteligencia Espacial
-          Inteligencia Cinético-Corporal
-          Inteligencia Musical
-          Inteligencia Naturalista
-          Inteligencia Lingüística
-          Inteligencia Interpersonal
-          Inteligencia Lógico-Matemática

Hay todo un mundo detrás de un centro de día de mayores y la sociedad debe verlo a través del trabajo conjunto entre las distintas disciplinas que hacen posible su día a día. Al fin y al cabo, los protagonistas son ellos, nuestros mayores.

Nuestro objetivo fue, es y será que en un futuro próximo se cuente con la figura profesional del educador y educadora social en los centros de día. Creemos firmemente que nuestro trabajo se complementa con el que realizan los distintos profesionales existentes en dichos centros y que la acción conjunta puede y debe ser un gran avance en nuestra comunidad autónoma ya que, en otras comunidades, mucho más avanzadas que la nuestra en el tema del uso de medios y de herramientas en lo social, la Educación Social forma parte activa en los colectivos de mayores desde hace tiempo.

Es precisamente en este punto como educador social donde debo realizar un inciso que considero importante reseñar y transmitir al público.

Se nos hizo llegar desde la dirección de los centros la preocupación de que nuestro trabajo realizado tenía casi en su totalidad, las mismas directrices que la terapia ocupacional. La sorpresa fue mayúscula, más aún cuando no se nos transmitió cómo o en qué nuestro trabajo diario era camaleónico de la terapia ocupacional.

Debo destacar que todo nuestro equipo, desde educadores y educadoras sociales a psicólogos, pasando por estudiantes de ingeniería; trabajaba bajo un programa establecido por nosotros mismos acorde a las inteligencias múltiples y la gamificación. Ese ha sido nuestro pilar base en nuestro trabajo diario en los centros de día. Desarrollar y potenciar las diversas inteligencias múltiples con personas mayores, proceso por el cual, dicha entidad estuvo interesada en nosotros y nos requirió. Por todo ello, nuestro estupor fue in crescendo, al compartir con nosotros y nosotras, que desconocían por completo la educación social: características, funciones, ámbitos de actuación y un triste etcétera.

Es más, nos llegaron a “confesar” que de cara a ciertas administraciones éramos exactamente idénticos a los profesores de educación física (sin desmerecer por supuesto a nuestros compañeros y compañeras).

Ante todas estas afirmaciones, nuestra pregunta fue fácil y sencilla: “¿Sabe usted lo que es la Educación Social?”

Respuesta: No.

He aquí el verdadero trasfondo del problema. Un absoluto y total desconocimiento de la figura del educador o educadora social, en este caso en los centros de día. Debemos exponer y dar a conocer al mundo, cual es nuestra situación laboral en muchos de nuestros ámbitos de trabajo ya sea en Almería o Murcia. Por todo ello y contando con el apoyo de nuestra compañera de profesión María, quisiera realizar la siguiente reflexión con la esperanza de arrojar algo de luz a la educación social y la terapia ocupacional en su intervención en diversas instituciones:

El único objetivo para los profesionales que trabajamos con personas con diversidad funcional debería ser trabajar con la persona y sus necesidades. La otra cuestión sería la diferencia entre las diferentes disciplinas que deben apoyarse en la manera de enfocar y focalizar el trabajo a seguir. De ahí la importancia de los equipos interdisciplinares, una apuesta por la pluralidad de perspectivas.

Toda esta reflexión ha sido un leve matiz de nuestra experiencia y desde todo el equipo de Educarlex queremos agradecerle a María de “Edusa Motiva” la oportunidad de permitirnos dar el primer paso entre dos proyectos afines originando conocimiento compartido para generar aprendizaje social.

Esto es Educación Social.

lunes, 11 de diciembre de 2017

¿Qué implica la prevención?

Tanto en el mes de Noviembre como el de Diciembre se han desarrollado numerosas campañas de prevención y de sensibilización para celebrar los "Días Internacionales" como son el Día Internacional de la eliminación de la violencia de género (25N), el Día Universal del Niño (19N), el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3D), el Día universal contra el SIDA (1D), entre otros. Gracias a los declarados "días internacionales" se les proporciona un cierto reconocimiento social a esos colectivos sociales, problemáticas sociales... Es una forma de sensibilizar y concienciar para mejorar las condiciones de vida y las condiciones sociales de los colectivos en situación de vulnerabilidad social.  

La creación de esta publicación ha sido con la finalidad de que pensemos más allá de prevenir ante esa problemática, esa lacra, o concienciar solo durante esa semana previa a la celebración de ese Día Internacional. He detectado una carencia social en el calado y en la forma de concienciar en la sociedad. Se invierte bastante recursos económicos, materiales y humanos en campañas de sensibilización, concienciación y reconocimiento social. Campañas que cuentan con una fecha de caducidad en la que, enseguida, serán sustituidas por otras. Así, de forma rápida y sin analizar si verdaderamente han cumplido con los objetivos con los que se crearon. 

Pensando en una campaña concreta, me viene a la mente la campaña de este año por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género celebrada el 25N. Durante toda esa semana, numerosos Ayuntamientos lanzaron campañas con mensajes que tenían la intención de sensibilizar. Sin embargo, el volver a caer en tópicos no es una buena forma de alcanzar ese objetivo, o simplemente el apoyar a la eliminación de esa gran lacra social. 

Considero que el termino "pre-venir" es mucho más amplio, que actuando de esta forma. Me arriesgo a poner mi propia definición ante el término o lo que para mí me gustaría que significase: "evitar que suceda una situación problemática social invirtiendo en recursos sociales y de interés para la sociedad". Se trata de prevenir a la sociedad en su conjunto, tanto a adultos como a niños y niñas. Que un niño y una niña no reproduzcan la problemática social se conseguiría si se invirtiese más en prevención dentro de los Centros Educativos. Aunque no haría tanta falta, si se tuviese en cuenta a los Educadores Sociales. Profesionales que se forman para prevenir , aunque más adelante hablaré de ellos.

Para mí la prevención social es mucho más, no solo son unas campañas temporales. No me vale que unas campañas generen cierto revuelo si no son constantes o no se apuesta por esa prevención concreta de forma atemporal. El factor tiempo juega un papel fundamental en la prevención social. Los objetivos se logran a largo plazo, no ha corto plazo. Estamos hablando de problemáticas sociales en los que producen por la reproducción de unos comportamientos interpersonales no saludables para nadie. El proceso de desaprender un comportamiento que ya está bastante anclado en nuestra psique a reemplazarlos por otro más sano es un proceso largo. Complicado pero no imposible. 

Si invertimos en prevención conseguiremos que esta sociedad avance hacia la justicia, la igualdad, el respeto, la tolerancia hacia la diversidad... Sin embargo, el no apostar por la prevención social hace que sea mucho más complicado conseguir esos objetivos de mejora en la sociedad. Pienso que si no partimos de una buena base de relaciones interpersonales, de convivencia social nos va a ser más complicado el poder adaptarnos a los cambios sociales que se producen en la sociedad, gracias a su evolución. La prevención también favorece a que nuestras relaciones y convivencia social se desarrollen de forma sana. Un aspecto positivo de la prevención es que se anticipa o evita a que los problemas sociales vayan en aumento. 

Otro aspecto relacionado con la prevención social que me gustaría tratar es el de la participación. Sí los métodos de prevención son para la sociedad, o para unos colectivos concretos, ¿porqué no contamos con su participación para diseñarlos? No solo a la ciudadanía en general, aprovechando que ahora estamos más conectados que nunca, sino contar con profesionales que trabajen diariamente en prevención de ese tema concreto. Y aquí es dónde vuelvo a recoger lo que he dicho anteriormente. Las Educadoras Sociales somos unas agentes sociales bien formados para prevenir en diferentes contextos socioeducativos. Evitamos que esa situación problemática de la persona se vaya incrementando. Sin embargo, a pesar de nuestras entrega personal y profesional por mejorar las condiciones de vida y sociales, somos ignorados. Conozco a numerosos Educadores Sociales con ideas novedosas, que realizan cantidad de buenas prácticas para prevenir, para sensibilizar, para concienciar... Nada más que hace falta navegar por la red para encontrarte con cantidad de ideas pioneras en diferentes puntos del país. Innovaciones educativas que ayudarían a que esa situación problemática se vaya solventando y eliminando con el paso del tiempo. Si un programa en prevención ha sido bueno en un lugar de España, ¿por qué no conocerlo y pensar en implementarlo en otro lugar? El compartir formación y recursos también es otra forma de prevenir y que nos ayudaría al crecimiento y la mejora profesional de los agentes sociales encargados de la prevención social. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Ser persona y ser Educadora Social

La vida está llena de puntos de inflexión. Puntos en los que tienes que pararte, desconectar de todo lo que te rodea y pensar en ti. Dedicarte un tiempo ilimitado a ti. Dedicar un tiempo en pensar qué es lo que quieres alcanzar y conseguir en tu vida. Más concretamente, nos vamos a centrar en aquello a lo que queremos dedicarnos como profesionales. En general, se trata de reflexionar qué es aquello que te gustaría ser en un futuro, aquello en lo que te ves haciendo cuándo seas mayor. Para mí esto tiene dos aspectos importantes a analizar: el primero para conseguirlo necesitas conocerte bien a ti mismo o misma. Disponer de un autoconcepto amplio y realista de lo que a ti te gusta, te apasiona, indagar en tu ser y esencia en aquello que se te dé bien o escuchar tus comportamientos o actitudes para detectar si tienes vocación por alguna profesión en concreto. Y el otro aspecto es, una vez que he acotado mi camino profesional, es adentrarme en esa profesión concreta. En el momento que decidas que esa es la profesión que elegirás es porque algo tienes en relación con ella. Es el momento de buscar qué es lo que te gusta y compartes con ella. Qué es lo que te llama la atención de ella.

Ante todo somos personas, y lo que hacemos es porque nos llena como persona, nos aporta. Si os dais cuenta, me centro en las emociones y en la propia persona. En lo que a ella le motiva, dejando a un lado el elegir una profesión porque te dé más estabilidad económica y otros tipos de estabilidad. Sino aquella que te haga feliz, aquella que te enriquezca personalmente. 

Considero que hay ciertas profesiones que por sus cualidades profesionales y su especial aporte social requieren para su desempeño a personas que sientan pura vocación hacia ella. Y este es el caso de los profesionales de la Educación Social. Considero que somos profesionales implicados con la sociedad, con los derechos sociales, con los derechos humanos, luchadores, con las mejoras sociales... en general, con la mejora en las condiciones de vida de la persona. 

Os voy a contar cómo fue mi camino para decidirme por ser Educadora Social. Para empezar, las matemáticas me encantaban, se me daban genial. E incluso en la excursión a la universidad para ver las facultades, fui a la facultad de económicas. Sin embargo, tras hacer la selectividad y rellenar la solicitud de carreras por orden de preferencia, ya hasta ese momento tenía claro que no me veía en el mundo de las matemáticas. Tenía claro que mi vocación era la educación. Por mis cualidades personales considero que el enseñar, transmitir y ayudar a los demás es algo innato en mí. Una mezcla entre la educación y la lucha contra las injusticias. Creo un cierto vínculo con ellos que podíamos decir que es innato e inmediato. La carrera de Educación Social, sinceramente no estaba entre las primeras opciones. Sin embargo, me dejé llevar y elegí esa. Ya me había informado sobre ella, cuáles son sus campos de actuación, reconocimiento social… El primer año de toma de contacto me encanto. Y así sucesivamente. Cuándo más me gustó fue cuando hice las prácticas. Aunque nada superable con mi acceso al mundo laboral y mi búsqueda de empleo. Con el título debajo del brazo es cuándo te das cuenta que sí esa profesión se adapta a tus cualidades personales o no.

Cada día encuentro más puntos de unión con la Educación Social. Gracias a esta me permite reflexionar y buscar soluciones a problemas sociales. Poder acompañar y apoyar a las personas en su proceso de aprendizaje personal, social, de vida... Esto es algo que me aporta bastante personalmente. El sentir cómo una persona te agradece lo que haces por ella. Y sobre todo, cómo ves su evolución y su aumento de la autoestima y felicidad... Es una profesión que está llena de contagios emocionales. También es una profesión que personalmente me ayuda a conocerme, y a conocer la sociedad en la que convivo. Tanto la persona con la que intervienes como tú (profesional) estáis en continuo aprendizaje. Es aprender de la persona, aprender de la educación social, aprender de la sociedad... Es un aprendizaje mutuo y significativo para la vida de esa persona. 

La Educación Social es una profesión que considero que requiere que el profesional que la defienda y la transmita sea una persona luchadora, reivindicativa, con habilidades sociales, comunicativas, motivadora, constante, resiliente, natural, sin prejuicios (todos nos desarrollamos rodeados de prejuicios por ello es importante romper con ellos y saber des-aprender). La persona que decida ser Educadora Social debe de tener claro que debe de mostrarse tal y cómo es ella. Dejarse mostrar, ser transparente, dar confianza, respeto, y sobre todo, creer en la persona y en su capacidad de aprender. Es crear un vínculo entre persona y persona, apoyándonos en los conocimientos de la educación social para apoyarle en su adaptación social. Transmitir esa pasión por lo que le une con la Educación Social. 


domingo, 3 de diciembre de 2017

Estás capacitado, quiero que lo sientas

"Eres capaz de hacerlo"
"Estás capacitado"
"Puedes con ello. Aquí tienes mi apoyo"
"Conseguirás lo que te propongas"

Creo que estas son frases que todas las personas nos gustaría escuchar de forma continuada a lo largo de nuestras vidas. Son frases de apoyo, de ánimo... Al fin y al cabo, somos seres humanos, que sentimos y que queremos sentir el contacto humano. Tenemos una necesidad fundamental y de las más primarias que es la de comunicarnos y relacionarnos entre nosotros. 

Dentro de estas relaciones interpersonales, considero que existe unas limitaciones sociales que nos creamos y que impiden que nos relacionemos de forma plena con la otra persona. Aquí es dónde entran los prejuicios y estereotipos que marcamos hacia los demás. En mis observaciones diarias tanto como Educadora Social como María, siento que nos dejamos llevar demasiado por esas suposiciones que concluimos al ver por primera vez a esa persona. Limitando que la otra persona se pueda mostrar tal y como es, al natural. 

Creo que es fundamental para la inclusión integral de las personas con diversidad funcional que les empoderemos como personas para que se sientan que pueden superarse personalmente y puedan alcanzar sus sueños. Son personas que necesitan cubrir sus necesidades más básica, más primarias... ¡Como todas las personas! Aunque socialmente se les ha etiquetado y encerrado entre cuatro paredes llenas de obstáculos a superar diariamente para demostrar que son como el resto de personas. Tiene que ser difícil el estar todo el rato pensando qué obstáculo me enfrentaré ahora y cómo afrontrarlo, y sobretodo pensar el: ¿cómo lo voy a hacer? ¿qué necesito? Para ello considero que los Educadores Sociales tenemos un papel fundamental en el acompañamiento con la persona en su vida. Somos unos profesionales que hacemos por acercarnos a la persona, por conocerla, por escucharla, por saber qué es lo que necesita, por ayudarla a participar en la sociedad... En general, nos adecuamos al ritmo de aprendizaje de la persona. 

Las personas con diversidad funcionales, no tienen discapacidad. La discapacidad se la creamos los demás, con nuestras imágenes mentales pre-concedidas. Estas personas pueden llegar a conseguir sus sueños y a alcanzar sus metas personales. Sin embargo, necesitan de nuestra ayuda. La sociedad avanza de forma tan rápida, sin dejar espacio temporal a la asimilación y a que cada persona se adapte a su ritmo, que estos pueden llegar a bajarse de la participación social. Afortunadamente, se está avanzando socialmente por su inclusión. Y considero que se conseguiría sí escuchasemos las necesidades de la persona y el poder crear recursos que los unan con la sociedad para que puedan avanzar junto a ella. 

En resumidas cuentas, no nos paramos a personas que todas las personas somos diversas. El mundo está lleno de diversidad, y una diversidad que no se ve ni se aprecia. Una diversidad que podríamos decir que es abstracta. Diversidad de pensar, relacionarnos, actuar, de ser, de sentir... Y dentro de esta diversidad está los diferentes ritmos personales que disponemos cada uno para actuar. Y considero, que el mundo aunque éste lleno de diversidad, no está preparado, aún, para adaptarse a toda grandeza que hay detrás de esa DIVERSIDAD.
En el momento en el que nos paremos a pensar, escuchar y recapacitar de lo que necesitamos realmente partiendo de que todas las personas tenemos las mismas necesidades primarias, eliminando las etiquetas, conseguiremos que os incluyáis plenamente. 

Y porque hoy es vuestro día de visibilización y reconocimiento, este post va por vosotras y vosotros. Os seguiremos apoyando, acompañando... en vuestra lucha social. 

martes, 31 de octubre de 2017

Educación para la salud desde la perspectiva de género y el empoderamiento de la mujer

Tras mi participación en el "I Seminario de Educación para la Salud y sus ámbitos" veo interesante el poder compartir la formación y los recursos que he conocido mediante este. Es por ello que voy a dedicar a este "compartir de formación" en varias publicaciones separadas por ámbitos. Os invito, también  a que compartáis con el resto de personas otro tipo de recursos, opiniones, perspectivas... comentando al final de este post. 

El Seminario comenzó con la ponencia "Educación para la salud desde la perspectiva de género y empoderamiento de la mujer" de María Teresa Gómez, trabajadora de la Fundación de Educación para la Salud (FUNDADEPS) de Madrid. 
Enfatizo de todo lo que nos pudo aportar, la importancia que le dio a la necesidad de implantar los protocolos sanitarios desde una perspectiva de género. Una de las críticas es que los protocolos son demasiados genéricos y no se entran en lo intrapersonal. Cada persona tiene unas características biológicas individuales que se deberían de tener en cuenta a la hora de diagnosticar y recibir un tratamiento. Esto se podría conseguir, o al menos cubrir un poco más, mediante la intervención desde un equipo multidisciplinar. Esto nos permite que un protocolo o cualquier actuación sea vista desde diferentes perspectivas complementarias entre ellas, proporcionando una visión más intrapersonal. 
El aspecto cultual determina la desigualdades en salud. Por ejemplo, las enfermedades de la mujer que más se difunden e investigan son las relacionadas con la reproducción y la gestación. Esto viene producido por la cultura patriarcal y los estereotipos de género. La consecuencia de estas desigualdades en el estudio de la salud es que se infradiagnostique en determinadas en enfermedades o patologías. Existen enfermedades en las que los síntomas, aunque se trate de la misma enfermedad, no produce la misma sintomatología en hombres que en mujeres. Un articulo que nos recomendó al respecto es el de "Morbilidad diferencial" por Carme Valls y colaboradores. En éste se nos muestra la diferencia de los factores de riesgo entre los hombres y las mujeres desde la salud. 
Otras de las necesidades que detectamos es de una buena prevención implica dedicarle tiempo, y concienciar y sensibilizar a los profesionales para que puedan llevar a cabo esa prevención. Esta prevención enfocada en la de-construcción de los estereotipos de género y el empoderamiento de la mujer. Sobretodo las chicas, por la presión de los estereotipos sociales de su cuerpo, su autoestima se desploma tras el paso por la pubertad.

Resultado de imagen de empoderamiento femenino

Continuamos hablando desde la perspectiva de género de la mano de la Asociación Columbares gracias a Ouafa Kuali con su ponencia "Promoción de la salud materno-infantil en mujeres inmigrantes". 
Nos trasladó la necesidad de hacer accesible la información en los centros de salud (atención primaria, Hospitales, atención especializada...) para que las mujeres inmigrantes puedan entender qué problema tiene de salud y lo que tiene que hacer. Nos comentó que le llegaron varios casos de mujeres que le informaban de que se tenían que someter a alguna prueba médica, o cirugía y, al no comprender la información no cumplían con los requisitos o llegaban tarde para poder hacerla. La falta de comunicación afecta a la salud de las mujeres sobretodo. Considero que esto se debe a que ellas, al permanecer más tiempo en casa o por su cultura a depender más del hombre, mantienen menos relación con el idioma castellano y se convierte en una consecuencia de no integración en la sociedad. 
Resultado de imagen de empoderamiento femeninoEs por ello que mediante la Asociación se realizan proyectos comunitarios de promoción, cómo este, desde el año 2011. Realizan un servicio de mediación entre la persona y el profesional de la salud para que la persona entienda todo lo que le pasa y se sienta partícipe de su propia salud. Es una forma de empoderar a la mujer para que ella tome las decisiones sobre su estado de salud. Este programa lo han renovado este año y ya abarca 4 hospitales de la Región de Murcia (Arrixaca, Los Arcos, Santa Lucía y Rafael Mendez). 
De forma trasversal, mediante este recurso se aprovecha para intervenir ante otras situaciones problemáticas que pasa la mujer y su familia y que tampoco saben cómo poder solucionarla. 
Otro recurso novedoso y muy útil que han desarrollado desde la asociación es la App "Mamis del mundo". Así les permiten a las mujeres tener un control en su propio idioma de las pruebas y los seguimientos de su salud. 
La cuestión es emplear recursos que nos ayuden a la prevención y a la autonomía de la mujer con respecto a su propia salud. 

domingo, 29 de octubre de 2017

En continuo aprendizaje

Las propias circunstancias o nuestra actitud hacen que busquemos nuevas formas de adaptarnos a esta sociedad en continua evolución.

Ahora no basta solo con la carrera profesional, que hemos elegido para dedicarnos a ello, sino que apostamos por participar en cursos, seminarios, congresos... otros ambientes de formación que nos permiten conocer otros puntos de intervención, comunicación. Otra perspectiva de funcional dentro de nuestro ámbito profesional. Al fin y al cabo, todo el proceso consiste en reciclar nuestra formación y adecuarnos lo mejor posible a las nuevas circunstancias sociales, a los nuevos cambios y a las nuevas necesidades sociales. 
Considero que es muy importante estar actualizado en formación con respecto a tu ámbito de trabajo. Yo defiendo que se exija cada determinado periodo de tiempo a acudir a ciertos cursos de formación para reciclar los conocimientos. Creo que si no existe un cierto control por parte de la administración pública o por la entidad privada esto no sería voluntario. A algunas personas nos sale solo, sin embargo a otras les cuesta más y se resisten. 

El trabajo, y más si es estable y permanente en el tiempo, nos proporciona cierta comodidad y estabilidad que hace que nos estanquemos y conformemos con lo que ya tenemos. El seguir descubriendo nuevas perspectivas, aumentar contactos y expectativas profesionales depende de la actitud del profesional para que éste siga en activo. 

Soy una Educadora Social que busca nuevas perspectiva para intervenir, nuevos puntos de vista y sentir que las personas eligen el camino de que esta sociedad sea más justa, más igualitaria, más respetuosa con la diversidad...




miércoles, 25 de octubre de 2017

Las infraestructuras nos limitan

Hace unos meses cambié de sala de estudio. Allí observé otro contexto distinto al que estaba acostumbrada desde hace ya años. Una diferencia que me ha suscitado reflexionar sobre las ubicaciones de los edificios, que según dónde se ubiquen, pueden favorecer o no a su fin. En este caso, los edificios mencionados son para construidos para favorecer al estudio (o no). 

La otra sala de estudio, dónde yo he estudio casi toda mi etapa estudiantil, comparte pared con un auditorio. En frente de estos, hay un jardín con árboles muy grandes en el que se ha convertido en un pequeño rincón del pueblo para ir a pasear con los perros. Y junto al jardín, se encuentra el edificio del Ayuntamiento. 
Por las mañanas se estaba muy en silencio y más tranquila. Sin embargo, por la tarde entre los ensayos del auditorio, los niños y niñas jugando a la pelota en ese mini jardín, dueños paseando junto a sus perros pues... se conjuga una mezcla no muy apropiada para estudiar. 
A pesar de lo que os explico, yo no lo veía como perjudicial para estudiar. Sentía que este contraste de contextos podía favorecer a mis descansos entre estudio y estudio. Lo veía como una forma de desconectar. Dentro no se escucha el ruido, y el ambiente es bastante agradable, a mi parecer, para estudiar y llamar a la concentración. Además, el equipamiento por dentro era demasiado completo: aire acondicionado, mesas individuales, dos plantas, mesas grupales... Las personas que íbamos a esa sala ya nos conocíamos. Siempre somos los mismos. Opositores, universitarios... personas que íbamos con frecuencia a allí. Y de forma puntual se dejaba caer algún adolescente de bachillerato o de la ESO. Salvo alguna vez muy muy puntual que fue un algún adolescente que tenía pendiente alguna asignatura en verano. Y, otra vez puntual que vi a una niña pintar junto a su madre para que ésta pudiera estudiar. Pero, ya os digo, todo de forma puntual, y con mucho silencio y respeto. 
A continuación, os  hablaré sobre la nueva sala y ya entenderéis porqué os digo estos detalles.

Ésta nueva sala se ubica junto a una Comisaria de policía (ambos edificios están pared con pared y comparten acceso de entrada), y a una piscina. Además, justo en la misma calle se encuentra uno de los dos colegios del pueblo. Este contexto es mucho más idóneo para ubicar una sala de estudio que en el que yo estaba anteriormente. En el interior de esta sala nueva encuentro que solo hay unas 7 mesas, con 6 sillas y unos techos muy altos. Nada de dos plantas, ni mesas tipo cajoneras individuales, ni acceso restringido con llave o tarjeta de identificación. Me adapté con facilidad ya que el silencio era máximo a cualquier hora. Tras el paso de los días conviviendo (si, digo convivir porque pasaba más tiempo allí que en mi casa) por ésta sala, he observado que el perfil de estudiante que asiste por la mañana no es el mismo que el de por la tarde. 
Por la mañana, el perfil es mayoritariamente opositor o universitario. Excepto algún caso puntual de alumnado que se ha saltado alguna clase. El pueblo es pequeño y el instituto está muy próximo al aula pero lo bastante alejado para que pueda ser un lugar de "escapatoria" para este alumnado.
Por la tarde, el perfil aumenta de edad. Durante todas las tardes o al menos más de dos veces a la semana, los niños y niñas de primaria asisten a esta sala de estudio para hacer sus deberes. Son niños y niñas que están acostumbrados a hacer sus deberes en grupo, a hablar medio susurrando y a salir constantemente de la sala. Estos niños no están acostumbrados, y tampoco creo que sea adecuado para que se adapten, ya a esos silencios tan extremos y rigurosos. Ellos necesitan otra sala dónde se pueda hablar y su silencio no sea tan estricto. Un lugar dónde puedan trabajar en equipo, y puedan hacer sus deberes fuera de sus casas y juntos con sus compañeros del colegio. En este otro pueblo no tiene una biblioteca con una sala accesible a sus necesidades, en comparación con la primera sala que os he nombrado que sí lo tiene. Es por eso que creo que el alumnado de primaria no acudía a ésta.

Considero que el lugar dónde se ubique un centro, dificulta o facilita, de forma transversal, el uso que se haga de éste. Los niños y niñas solo quieren estudiar y hacer sus deberes de la forma más apropiada para ellos pero, a veces, eso no se les permite hacer. La educación no solo se da en un centro educativo, sino también en otros tipos de centros que nos permiten buscar la concentración y el contacto con una misma. El aprendizaje no solo es el que enseña el profesorado en un centro educativo donde del horario escolar. También debemos de enseñar y contribuir a que el niño y la niña se familiaricen y adquieran los conocimientos que les han enseñado previamente. Ese proceso de enseñanza-aprendizaje sea lo más significativo posible y adaptado a su ritmo, personalidad, intereses... 

jueves, 19 de octubre de 2017

¿Nuevo ámbito de actuación?

Según algunos autores, incorporan a la lista de ámbitos de actuación de la Educación Social otro ámbito añadido junto a los ya conocidos. Esos tres ámbitos "tradicionales" por los que se rige son: Educación Especial, Animación Sociocultural y Educación para Personas Adultas. Y el otro ámbito nuevo sería el de la "Formación y Orientación Profesional", pudiendo decir que este podría ser un ámbito surgido por los cambios sociales y que responde a las emergencias sociales. Con respecto a éste, se ha creado cierta discrepancia. Algunos lo comparten y otros no. Se nos consideran como agentes sociales que podemos fomentar la búsqueda de empleo de las personas para aumentar sus posibilidades de inclusión social. 

Como Educadora Social, mi objetivo principal es conseguir la inclusión social de la persona. Bueno, yo y el resto de profesionales ya que es el pilar fundamental de toda intervención regido por nuestro código ético profesional. Trabajo con personas que se encuentran en una situación de no participación en su propio contexto. Cómo persona, se encuentran perdidos y sin a penas capacidad para poder seguir el mismo ritmo de evolución que lleva la sociedad. No todas las personas disponemos de las capacidades necesarias para poder seguir avanzando y respondiendo igual en la sociedad. Bueno, ni todas las habilidades ni recursos que necesitamos para seguir adaptándonos a los cambios constantes. Es aquí dónde podemos formar a la persona en competencias necesarias para su inclusión laboral. O, simplemente acompañarle en su camino de aprendizaje y en búsqueda de nuevas oportunidades profesionales. 

A pesar de cómo está la situación laboral actualmente, pienso que una de los recursos más importantes para la inclusión integral de la persona es su incorporación a un puesto de trabajo.  Un trabajo nos proporciona una independencia y poder cubrir nuestras necesidades básicas.
Es por eso que nosotras como Educadoras Sociales defendemos y proporcionamos los recursos para que esas necesidades básicas no cubiertas en la actualidad, lo estén.

Con la formación y la orientación laboral podemos contribuir en los siguientes aspectos:
  • Competencias sociales 
  • Relaciones interpersonales
  • Aumento del autoconcepto, autoestima y autoconfianza
  • Participación social
Puede sonar un poco contradictorio que un Educador Social sea un orientador laboral. Esto puede sonar así porque ya nuestro camino para incorporarnos al mundo laboral es demasiado turbulento, lleno de intrusismo y de injusticias. Yo observo que los recién titulados (como es mi caso) estamos viviendo una situación de precariedad laboral, de una situación difícil para poder acceder a nuestro primer empleo. Creo que esta visión y vivencia hace que aprendamos estrategias de búsqueda de empleo y que tengamos una visión más amplia y con mayor habilidad para aumentar las probabilidades de búsqueda de empleo. También le sucede lo mismo a una persona que ha trabajo durante años y años como Educador Social y, por ciertas circunstancias sociales y motivos, se queda sin trabajo. El volver a incorporarse al mundo laboral hace que vuelva a ponerse al día en las distintas formas de buscar empleo adaptándose a la era de las nuevas tecnologías. El haber experimentado una situación de desempleo o primer empleo, hace que te documentes más de los distintos recursos comunitarios que te rodean para poder acceder a ello. De esta forma, podemos decir que empatizamos más y le podemos dar incluso una visión más personalizada a su situación.
Aunque detallo que todo profesional de la Educación Social reúne la formación y habilidades para poder defender un puesto como: orientador laboral, de formación... 

Para finalizar con este Post, voy a lanzar un par de preguntas para debatir sobre este tema:
  • La formación y orientación profesional, ¿es un nuevo ámbito de actuación? ¿Qué opinas?
  • ¿A qué aspectos del desarrollo de la persona crees que puede contribuir más?
  • ¿Añadirías otro ámbito de actuación de nueva emergencia social?
Como reflexión, siendo crítica, considero que este Post es necesario para dar mayor visibilización a la Educación Social. He leído varias ofertas de empleo en las que las funciones eran propias de la Educadora Social y ni si quiera nos mencionaban. El decir lo que podemos hacer, asumiendo toda responsabilidad, nos abre puertas para poder acceder. 

lunes, 2 de octubre de 2017

Los retos de la Educación Social en tiempos de Globalización

Para esta edición del Carnaval de Blogs, organizado por el Col·legi d'Educadores i Educadors Socials de Catalunya con motivo del Día Internacional de la Educación Social, comparto este espacio con el Educador Social Juan Berenguer Martínez del blog "trabajar con jóvenes". Él hará lo mismo conmigo, y podréis encontrar mi post sobre el asunto en su blog. Esperamos que ambos os gusten y puedan servir para abrir debates y recoger vuestras opiniones.

Una pregunta, Juan ¿Es posible pensar globalmente y actuar localmente?

"Hola María. Debería ser así pero en el camino encontramos demasiados filtros que hacen que cuando se aplica esa idea no se parece en nada a la original. No creo que deba existir una única dirección porque, a veces, esos pensamientos teóricos se basan en una realidad de funcionamiento de las instituciones que no existe.
He leído hasta la saciedad, en el campo de actuación en el que trabajo, textos de todo tipo que cuando los lees dices ¡qué bonito! pero con una escasa aplicación práctica en el día a día que vivimos. He de confesar que estoy algo cansado  de estas publicaciones que nos sirven de más bien poco. Quiero investigaciones, estudios, teorías que puedan aplicarse en la realidad y que tengan en cuenta esta circunstancia cuando se escriben. No quiero tener los estantes llenos de papel mojado o para recitarlos y darme el pegote.
Cuando estoy trabajando en un pueblo sin ningún recurso, sin profesionales y con los y las jóvenes perdidos en su mundo de abandono, todas estas teorías me valen lo mismo que un mueble viejo, o menos.
Lo global está bien, sí,  pero ha de nutrirse constantemente de la realidad local. Prefiero un feedback continuo entre ambos, que se vayan nutriendo entre sí y de forma continua. Si una localidad tiene una situación y la respuesta de lo global es tan disparatada como irreal en su aplicación práctica, no me sirve.
Creo que de teorías vamos bien servidos/as en educación social. Ahora es necesario bajarlas a la tierra y ver como articulamos un mejor servicio a los y las ciudadanos/as.
Desde que tengo uso de razón y en el ámbito donde me muevo (juventud) siempre hemos dicho que está bien crear prácticas a nivel local que funcionen para que vayan trascendiendo a ámbitos superiores. Para mí, las experiencias piloto han sido una razón de ser con el objetivo de demostrar que funcionan y así puedan implementarse en otros niveles.
También la realidad me ha demostrado que cuando un ámbito superior tira del carro es cuando se producen cambios en lo local. Cuando en su momento el INJUVE (Instituto de la Juventud de España) ha marcado políticas de actuación, tanto Comunidades Autónomas como Ayuntamientos han  seguido la misma línea, en ocasiones con buenos programas y actuaciones y en otras, por puro seguidismo ya que era en ese nicho donde estaban las subvenciones. Así, no.
Una de las buenas enseñanzas que nos ha dado la globalización es el trabajo en red, aprovechando las herramientas colaborativas que tenemos a nuestra disposición y gratuitas, pero ¿De verdad trabajamos en red? ¿Es un sistema que vemos como una carga de trabajo más? ¿Está incorporado al día a día de Servicios Municipales o Regionales o es algo que hacen de forma particular educadores/as sociales? En definitiva ¿Es estructural o por el interés de los y las profesionales? Particularmente tengo la fortuna de trabajar en red con un grupo de educadores/as sociales y es gratificante, aunque sólo sea una práctica interna como organización.
También las redes sociales que relativamente llevan poco tiempo entre nosotros/as,  suponen un avance de primer orden. Hasta ahora compartimos con nuestros/as usuarios/as una serie de territorios en donde pasaban la mayoría de su tiempo. Ahora se añade uno nuevo, el virtual del que no estamos aprovechando todo el potencial que tiene. Las personas jóvenes ven las redes sociales como algo relacionado con el tiempo de ocio o el entretenimiento y nosotros/as no hemos conseguido dar con la tecla para que se convierta, además, en un lugar de encuentro en donde podamos realizar una labor socioeducativa e interactuar.
Un ejemplo claro lo tenemos en las diferentes cuentas que tienen administraciones y ONG´S en estos espacios y que en su mayoría están destinadas a una letanía de informaciones diversas y al autobombo de lo que hacemos, pero en muy pocos lugares, sobre todo a nivel local, se utilizan para interactuar con los y las destinatarios/as de sus acciones. Habrá que seguir investigando porque no podemos obviar su importancia, no para el futuro si no para ya mismo. Es urgente que nos pongamos manos a la obra en este sentido.
No hemos comprendido del todo las oportunidades que nos ofrece. Yo también tardé en aceptarlo hasta que un día en Valencia, en un encuentro de animación sociocultural (cuánto debería aprender la educación social de ella), el educador social  Miquel Rubio me decía que internet no era un instrumento, ni tecnología, era una época y que debíamos de aceptarlo cuanto antes.
Retomando la pregunta inicial y dejando la acritud de un lado, es necesario que la dirección que tomemos sea la de remover los obstáculos que nos impiden trabajar desde lo global a lo local y viceversa,  pero con los pies en el suelo y no recurriendo a quimeras que sabemos que, al día de hoy,  son imposibles (acabar con el mercado y bla bla bla).
Para que lo local y lo global se conecten e interactúen es necesario hacer algunos cambios. Cambios en la Universidad, cambios en la Administración Pública, cambios en las ONG´S y también, cambios en nosotros y nosotras. Esto no pasa por arte de bilbiricoque. Hay que trabajarlo.
Como ejemplo os expongo una oportunidad junto a un mal presagio:
Una reivindicación global y necesaria como la presencia de educadores/as sociales en secundaria  que sirva para atender las necesidades socioeducativas de los y las adolescentes y acompañarlos/as en sus procesos de socialización sería de una importancia vital y los cambios que produciría, con una buena organización, serían palpables en pocos años en la sociedad, pero me temo que quedará en  ayudar a hacer los deberes, en horas no lectivas,  porque así lo reclaman sus papás y mamás y ya se sabe que no hay que contradecirles porque son expertos/as  en necesidades socioeducativas. Y además, votan. Y toda esa voluntad global se perderá. Sí, habrá muchos/as educadores/as sociales trabajando, pero ¿para qué? Para lo de siempre.
En todos estos años de trabajo con jóvenes, sobre todo adolescentes, sí tengo una cosa clara: hay magníficos/as profesionales en la educación social, comprometidos/as con las personas y con voluntad de cambio. Con ganas de probar nuevas metodologías y luchadores/as natos/as.
Es la mejor base para comenzar un nuevo rumbo, en donde de forma tranquila y serena vayamos de lo local a lo global y al contrario constantemente, que trasciendan y visualicen aquellas experiencias que funcionan y que nuestros/as teóricas y teóricos salgan del despacho y nos den pistas que nos sirvan hoy, no dentro de 50 años. Para tener el conocimiento en una biblioteca con olor a naftalina  que sirva para engordar curriculum absurdos o para recitar sus frases  en conversaciones huecas, nos sirven lo mismo que nada.
También, hacer la suficiente fuerza para que los representantes públicos estén por la labor y demostrarles que de una disciplina como la nuestra es posible extraer tanto rentabilidad política como social. Utilizar con ellos/as y con la sociedad en general un lenguaje que entiendan. Creemos que todo el mundo debe saber lo que hacemos y en realidad no lo sabe ni el tato.
Y sí, estoy cabreado y hasta las narices de tanto buenismo y mundos de yupi, sin que lleguemos a concretar nada, sólo buenas intenciones y de esas, ya tenemos bastantes raciones.
Feliz día de la educación social."

Juan F. Berenguer Martínez
@trabaconjovenes

domingo, 24 de septiembre de 2017

El éxito en la educación

"Es necesario considerar que, si bien la educación es un factor de equidad social, ciertos niveles de equidad son necesarios para que sea posible educar con posibilidades de éxito.
No se trata de preguntarnos cuál es la contribución de la educación a la equidad social, sino a la inversa ¿Cuánta equidad social es necesaria para que haya una educación exitosa?"
Juan Carlos Tedesco


Esta idea la encontré en un momento que iba buscando artículos relacionados con la educación social y la educación inclusiva. Y, de repente me encontré con esto. Sinceramente, el artículo lo leí completo pero no recuerdo, si anoté el título del artículo. Solamente me quedé con esto que me hizo reflexionar y apuntármelo inmediatamente. Me quedé sorprendida. Sobretodo con la pregunta final: "¿Cuánta equidad social es necesaria para que haya una educación exitosa?" 

Para mí una educación exitosa es aquella que deja al educando que siga su propio ritmo de aprendizaje. Y, sobretodo, que se le eduque en una coeducación y en una educación y convivencia inclusiva dónde se desarrolle en un ambiente igualitario. Que crezca aprendiendo que todas las personas podemos hacer de todo. Sobretodo enfatizando en lo enriquecedor que es aprender de la diversidad de opiniones, de hechos... Los centros educativos son un contexto dónde se nos blinda la oportunidad de hacer que la diversidad brille, se amplié, consolide, valore y refuerce.

Y, para mí, una de las claves de esto es el educar en valores de respeto y tolerancia.
Por una Edusa y Eduso en los centros educativos.
El profesional de la Educación Social es fuente de motivación y apoyo de la persona.


jueves, 10 de agosto de 2017

L A E S E N C I A

Y, no. No es nada fácil convivir en una sociedad en la que las mismas personas que la conforman, se encuentran en una rivalidad. Con una actitud predominante de superioridad e individualidad. En la que el apoyo y la ayuda a los demás, a veces, está en los límites de la extinción o en sobrevivencia. Generalmente, me refiero a la falta de humildad, afecto, respeto... hacia el otro. En querer acercarnos a los demás por el simple echo de ser persona y porque para crecer, desarrollarnos y aprender necesitamos a los demás. No vivimos aislados. Vivimos en relación con el otro. Quiero pensar que una de las causas que produce esto es la rapidez con la que actuamos diariamente. Y a lo que añado ese afán, que se ha generado en los últimos tiempos, de tener más que el otro, de competitividad, de superación (pero no personal, sino en el sentido de ser más que el otro)... A esto es a lo yo respondo: "no es lo que tienes, sino lo que eres".

Lo queremos abarcar todo y hacer el máximo de "cosas pendientes" en un mismo día. Que, claro, en este ir y de venir continúo de las situaciones que pasan alrededor nuestro, impedimos que éstas pasen por nuestras vidas. Las dejamos ir. Sin saborearlas. Sin darnos la oportunidad de que podamos disfrutar o aprender de las experiencias que nos rodean.
El aprender de la experiencia, considero que, es uno de los mayores privilegios que tiene el ser humano de vivir. Esa experiencia nos proporciona descubrimiento, enseñanza, superación personal, empatía, relaciones interpersonales... Y un sin fin de cualidades beneficiosas para el desarrollo integral de la persona a lo largo de su vida. Creo, por lo que estoy observando últimamente (sí, soy una Educadora Social muy observadora), que queda vez queremos hacer más y más. Queremos evolucionar y hacerlo todo tan pronto, tan rápido que forzamos a que aparezcan las situaciones que nosotros queremos que sucedan. Parece un poco retorcido pero, ¿me he expresado bien? Y al hacer esto, no nos dejamos sorprender ni por los demás ni por los momentos ni situaciones que nos rodean. 
Yo creo, fielmente, que una de las mejores cualidades personales de un Educador y una Educadora Social es la M I R A D A, el C O N T A C T O  H U M A N O, la H U M I L D A D...  Estas cualidades considero que son la clave de las habilidades personales y profesionales que hacen que su intervención se enriquezca y sea lo más potente y satisfactoria posible (tanto para la persona como para el propio profesional). Crear un clima de confianza en base a estas habilidades tan vivas, profundas, emocionales. Simplemente se trata de dejarnos sorprender con los demás y aprender de los demás. Simplemente eso.

Esa mirada constante que habla en silencio puede llegar a decir mucho más que sí mantienes una conversación. Una mirada siempre transmite algo.
Es una de las habilidades de intervención que más he ido desarrollando. Además soy consciente que es la primera que te facilita un primer acercamiento con la persona. Detrás de una mirada hay un sentimiento de esa persona hacia la situación que está viviendo. Una persona que te pide que quiere abrirse y expresar lo que tiene, cómo se siente, lo que necesita... Es ahí dónde considero que el Educador y la Educadora Social deben aprender a descubrir qué es lo que nos quieren decir esas miradas. O simplemente darles la oportunidad de que se puedan expresar libremente. Trasmitirles con la mirada, sin palabras, sin gestos, que pueden confiar en tí y que los apoyarás en lo que puedas. La Mirada te permite acercar las distancias para convertirte en su mediador social y apoyarle en la mejora de su situación. Incluso, puede llegar momentos, que simplemente esa persona que nos mira y nos pide, con su mirada, que nos paremos un ratito a hablar con ella, que lo necesita a gritos.
El contacto humano, y sobre todo la humildad requieren del profesional de la Educación Social una búsqueda personal de sus propias cualidades para poder mostrarle lo mejor de él a la persona. Creo que para hacer que la otra persona crea en su potencial, en lo valiosa que es, y en lo que puede llegar a conseguir, el propio profesional de la Educación Social debe de conocerse a sí mismo. Si nosotros mismos y nosotras mismas no creemos en la necesidad de buscar la mirada de humildad, cercanía, grandiosidad de la persona que tenemos en frente, nos vamos a olvidar de una pieza fundamental en las intervenciones con la persona: sus habilidades personales propias (lo que yo llamaría "auto-recurso personal"). Para que una persona mejore su situación, primero ella misma tiene que creer en ella. Es por eso, que es aquí dónde el Educador y la Educadora Social tiene un rol importante para hacer que la intervención sea individualizada y adaptada a las circunstancias y necesidades de la persona.

Constantemente estoy conociendo a profesionales que demuestran lo mejor de ellos, que sacan su lado más humilde y cercano para facilitar que la otra persona pueda sentirse a gusto. Y, también por qué no. Hacer que él también saque su lado más cercano y humilde.

Ante todo, los Educadores y Educadoras Sociales somos personas. Unas personas que debemos de concectar con el lado más humano de la persona dejando a un lado los estereotipos, prejuicios y discriminaciones sociales que nos atacan constantemente. Estamos en un continua desconstrucción (o quizás diría un desaprendizaje, que me gusta más la palabra) de lo que hemos ido escuchando e interiorizando durante nuestro desarrollo. Con esto no quiero decir que conectemos personalmente con la persona y creamos sentimientos hacia ella. Esto no sería sano ni adecuado para una intervención. Sino tener la formación y los recursos para facilitarle una situación favorable a la persona nos situemos junto a ella, acompañándole en el camino hacía su meta de forma integral.





lunes, 20 de marzo de 2017

Mediar para incluir

En modo general, defino todas las actuaciones del Educador y la Educadora social  con una sola cualidad: agente transformador. Se convierte a nivel social, en un profesional que facilita, en la medida de lo posible, esa transformación social para que sea lo más adecuada posible. Con sus aportaciones y su visión profesional de una realidad justa, intenta que los cambios sociales se produzcan en la medida más justa e igualitaria posible, primando la defensa de los derechos de los seres humanos. 
La sociedad está en continuo desarrollo, y en continuo proceso de aprendizaje. E incluso, el contexto más cercano a nosotros y nosotras, no será el mismo hoy que dentro de unos días, o incluso que mañana. Ésta "sociedad" está compuesta por múltiples de factores (ya sean positivos y/o negativos que interfieren en su evolución) y aspectos (políticos, educacionales, sociales. económicos...). Estos cambios producen unas necesidades que deben de ser satisfechas para que la persona siga desarrollándose en todos sus aspectos. 
Ya, desde el principio, estos cambios sociales no van a ser afrontados de igual medida por todas las personas. Aunque el cambio sea el mismo, las personas parten de un contexto y de una situación determinada que facilita o dificulta el proceso de inclusión en la sociedad. Las necesidades de los seres humanos van cambiando y adaptándose, actuando conforme lo iban haciendo hasta el momento antes del cambio. Es un cambio mutuo entre la sociedad y el ser humano. 
Los cambios producen en la persona que aprendan y sepan utilizar los recursos que tienen a su alcance para que siga incluida en el proceso social. Así, de esta manera, se produciría su inclusión social. Sin embargo, los recursos de la sociedad no están al alcance de todos, impidiendo pues que las personas puedan seguir el ritmo de la sociedad y queden excluidas de estas. Es ahí dónde considero que el Eduso y la Edusa se centran sus actuaciones. Las personas necesitan poder utilizar unos recursos que forman parte de la sociedad y que por diversos motivos y circunstancias (personales, laborales, sociales...) no pueden acceder a ellos. Nosotros y nosotras como profesionales debemos de acercarles los recursos que necesitan para que sus necesidades más básicas queden cubiertas por completo. Con nuestro apoyo, las circunstancias de desigualdad social pueden ser solventadas ya que les damos las herramientas necesarias y les aprendemos a saber utilizarlas. 
El Eduso y la Edusa, como estamos viendo, debe de saber explorar y conocer dos grandes "conceptos" (son tan amplios que dudaba qué palabra sería la más adecuada): la persona y los recursos. Debe de saber mediar entre lo que en verdad necesita la persona para impedir esa situación de riesgo, y entre los recursos más cercanos y apropiados para ella. Es por ello que debe de conocer a la persona, acercarse a ella como profesional y mostrarle que puede contar con él porque le apoya en este proceso de cambio personal. Y a su vez, estar al tanto de las innovaciones y los recursos sociales que existen para que las personas puedan utilizarlos. Para terminar la persona aprende usar adecuadamente los nuevos recursos para que mejorar su calidad de vida.

Por lo que, tras este fragmento donde he sintetizado la labor social del Educador y la Educadora Social, podemos llegar a la conclusión que en la sociedad cumple con dos roles sociales, también podemos denominar como: "responsabilidades sociales"que son:
  • Agente de transformación social. 
Por una parte, somos agentes sociales de transformación del propio contexto. De transformación social en general.
  • Mediador social
Y, por otra, al mismo tiempo de vínculo y reflexión personal con la propia persona en cada una de sus intervenciones. 

Es igual de importante que la sociedad cree en la inclusión social de las personas como que éstas se sienta y crean en ese compromiso social para conseguir participar de la sociedad. 

El sentirnos que formamos parte de la sociedad... 
Eso es lo que creo que la Eduso y la Edusa persiguen y terminan consiguiendo... 

sábado, 11 de febrero de 2017

Educación Social en los centros educativos: necesidad latente

Han sido numerosos los indicadores que me demuestran día a día la necesidad de incorporar en el centro educativo a un profesional de la educación social. Y no porque yo lo sea, esté en búsqueda activa de empleo, y quiera trabajar. Sino es porque estoy concienciada en las situaciones problemáticas que giran en torno a la enseñanza. Hace un instante he leído un artículo, recién publicado esta mañana (¡qué casualidad!), y comentado ya que me ha surgido la necesidad de aportar mis conocimientos y propuestas para que esta situación mejore. 

El artículo se titula: "durmiendo sobre el pupitre" escrito por Miguel Ángel Santos Guerra. Se trata de una historia real de adolescentes que no muestran interés por las clases y que se duermen en el pupitre, así literalmente. Y lo más enriquecedor para mí ha sido el leer un comentario de un adolescente de 15 años, o eso ponía ya que a mí también me ha dado la impresión de que la persona que lo ha escrito tenía más edad. En fin, mi comentario al respecto ha sido el siguiente:

"Hola:

Mi nombre es María. Tras leer este interesante artículo y, después, pararme a leer éste comentario tan rico en contenido, ha surgido en mí la necesidad de comentar. Son tantos los aspectos importantes que se han comentado que no sé muy bien por donde empezar a aportar mi visión. Sobre todo lo que sí veo, que engloba a todo este problema, son a adolescentes que no se sienten atraídos por el sistema educativo actual. Lo que debemos de añadirle que la situación económica y social de España tampoco es que favorezca mucho a la motivación y al optimismo de estas futuras personas adultas. Con la falta de atención a las clases que muestra el gesto concreto de Jose Antonio y, en general, el que has comentado Miguel Ángel en el artículo me ha hecho mucho en qué pensar. Recuerdo que durante mi trayectoria por la ESO sí que he tenido compañeros y compañeras que han decidido dormir en clase y que, incluso, algunos profesores se lo han permitido. ¡Y no era una clase de relación! Y tras muchos años, por lo que veo, aún sigue sucediendo. Es triste para mí, que, supuestamente después de la creación de una nueva ley en educación se siga repitiendo. Ley que estoy totalmente en desacuerdo en ella por muchos motivos. Pero ese sería otro tema de discusión.

Como Educadora Social sí que creo que la incorporación de un educador o educadora social en un centro educativo sería muy positivo para el centro. Es decir, favorecería a la convivencia escolar y todas las relaciones interpersonales que se producen dentro de un centro educativo. Además, de que los adolescentes tendrían una figura profesional donde apoyarse, buscar respaldo y ayuda ante situaciones que no se encuentran cómodas con ellas. Lo que también he vivido han sido situaciones de compañeros y compañeras que dentro del propio centro no han encontrado respaldo profesional en situaciones que no tenían nada que ver con las asignaturas propias que se dan en el instituto. Considero que se nos escapa la concepción de que cualquier centro educativo no es solo un lugar dónde los niños y niñas acuden de forma obligatoria (hasta cierta edad) para aprender. Además, es una comunidad de convivencia dónde es normal que sucedan problemas pero les buscamos solución en la misma comunidad educativa. Generar empatía entre los adolescentes, el que se interesen por temas, en que tengan aspiraciones en la vida… Seguro que Jose Antonio (y otros que están en esa misma situación) tienen sueños, aspiraciones…. Y yo me pregunto: ¿algún profesional del centro se habrá interesado por ellos? ¿habrá mostrado interés por esa misma persona? ¿por conocer a la persona que está educando? Lo dejo para reflexionar…
Para terminar quiero aportar que no se nos tiene que olvidar que para enseñar a los demás, tenemos que también conocerlos y aprender de ellos y con ellos. En general, acercarnos a ellos, y no obviar estas situaciones. Algo tan sencillo y básico que pocas veces he visto hacerlo durante mi experiencia como alumna en mi enseñanza obligatoria.
Gracias pro escribir este artículo.
Saludos, María."

Considero que el Educador y la Educadora Social son profesionales adecuados para la contribución de un buen clima profesional. Lo diré, y lo repetiré hasta la saciedad y hasta que se haga realidad. 
Existen diversos artículos que podemos encontrar on-line que también defienden la educación social que forma parte del centro educativo. Sin embargo, quiero resaltar tres de las seis funciones de esta profesión son:

- Generación de redes sociales, contextos, procesos y recursos educativos  y sociales
- Mediación social, cultural y educativa
- Conocimientos, análisis e investigación de los contextos sociales y educativos

¿Y no creéis que estas funciones son apropiadas para que el educador y la educadora social entren a formar parte de un centro educativo?

Entre el resto de mis publicaciones anteriores, manifesté que unas de tantas aportaciones que éste podría hacer es el crear un clima de convivencia adecuado para el desarrollo de la clase. 

Mi opinión es que una persona no aprende ni crece como persona, valga la redundancia, si lo hace en un contexto dónde siente que no forma parte de él. 
El proceso de aprendizaje se debe de adaptar a la persona, no la persona a un proceso que no puede seguir el ritmo. Cada persona tenemos unas aspiraciones y un ritmo distinto de aprendizaje. No nos olvidemos de ello. 


"Enseñar no es solo una forma de ganarse la vida; es, sobre todo, una forma de ganar la vida de los otros". 
Miguel Ángel Santos Guerra

EdusaMotiva. 

lunes, 6 de febrero de 2017

Petición firmada: Por una ley en Educación Social

Hace dos semanas publiqué la nueva campaña "por una ley en educación social" que se está llevando a cabo desde el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES). 

Hoy os comunico que he registrado mi solicitud como Educadora Social colegiada en el Colegio Profesional de Educadores Sociales de la Región de Murcia (CPESRM). Considero que mediante esta solicitud de regulación de la profesión, se conseguirá la progresión de el reconocimiento tan necesario para la Educación Social. 


La solicitud la entregué en el servicio de registro único de mi comunidad. También se puede hacer en la administración central del estado, y por correo postal. La dirección completa a la que se debe de enviar es: MINISTERIO DE SANIDAD, SERVICIOS SOCIALES E IGUALDAD. PASEO DEL PRADO Nº 18 28014 MADRID.

Una campaña importante para mejorar una profesión que tanto lucha por contribuir a los actuales procesos de cambios sociales constantes. 

miércoles, 25 de enero de 2017

Hacemos Educación Social

Desde la última publicación hasta el momento, he estado presidiendo distintos actos en los que la necesidad de luchar por la visibilidad del Educador y la Educadora Social se hace latente. 
Este profesional se convierte, al igual que otros, en un agente social imprescindible para acompañar a la persona en sociedad dónde está en continuo cambio. Sin embargo, considero que la Educadora Social es un agente social y educativo, que facilita  el cambio en la persona. Este cambio se convierte en un apoyo a la persona y hacia la consecución de los nuevos logros que ésta quiere para ella. Estos cambios se realizan mediante el empleo de los recursos culturales de los que dispone en su contexto más cercano.
El Educador Social enseña a la persona los recursos de los que tiene a su alcance y de las posibilidades para poder conseguir sus objetivos. Como yo digo, hace despertar en la persona la autovaloración de sus capacidades y de lo que es capaz de conseguir. En general, es un profesional encargado de hacer despertar en la persona aspectos sociales y educativos que desconocía de ella misma. Podemos decir, que se convierte en un mediador social entre la propia persona con necesidades y la sociedad, en sí, con sus recursos. 

Entre todas las personas relacionadas con la educación social o quienes la defienden, cualquier acto a favor de aumentar su valoración y reconocimiento promueven su mayor hueco en el ámbito laboral. Si conseguimos aumentar la concienciación, su reconocimiento social y valoración en la empleabilidad, irá incrementándose. 

Está claro, que de forma individual también podemos acercar a la sociedad los beneficios que pueden obtener de ésta. Aunque, como bien dice el refrán; "la unión hace la fuerza". Sinos unimos para mejorar la situación social de la Educación Social, el resultado se propagará y perdurará más. 

Siguiendo ésta última línea, desde el Consejo Estatal de Colegios de Educadores y Educadoras Sociales se ha creado una solicitud de propuesta. Se trata de la creación de una Ley de Educación Social. Una ley que promueve la regulación de nuestra profesión. Es una ley que puede presentar cualquier persona, tenga o no directamente relación con la educación social. Personas que simplemente apoyen y reconozcan el trabajo que hacen los Educadores y Educadoras Sociales para mejorar las situaciones de desigualdad existentes.

Esta campaña recibe el nombre de "Por una ley de Educación Social" se inició el  28 de diciembre de 2016 y finalizará el 31 de marzo aproximadamente. Si pincháis en el enlace descubriréis,  el desarrollo de la ley propuesta y más información sobre esta. 
Desde que comenzó la campaña, hay numerosos vídeos de profesionales de la educación social que explican porqué estar a favor de ésta propuesta.
Por último, os dejo con un vídeo de la presidenta del Colegio de Galicia. Explica muy bien el motivo de ésta nueva creación. 

Por un mayor reconocimiento de la Educación Social.