lunes, 25 de diciembre de 2017

¿Educación Social en centros de día?

Cuándo comencé hace un año con este proyecto nunca me hubiera imaginado que me hubiera proporcionado la oportunidad de poder conocer a otros profesionales de la Educación Social. Para mí es otra forma de seguir formándome como Educadora Social: poder compartir, reflexiones, momentos, opiniones... en fin, poder aprender del trabajo de otros profesionales.

Un día Alex, se puso en contacto conmigo para proponerme una colaboración con su proyecto "Educarlex". En una conversación bien extendida compartiendo  nuestra visión de la Educación Social, pude aprender y conocer un proyecto novedoso y necesario en una provincia dónde la educación Social debe de hacerse oír buscando el ingenio y la creatividad. Ellos lo están consiguiendo. También están haciendo realidad su sueño profesional. 
En esa conversación concluimos que Alex iba a colaborar conmigo compartiendo en el blog su reflexión de Educador Social en los centros de día de Almería. Sin más, os dejo con su publicación que espero que os guste y os invite a reflexionar sobre esta realidad de la profesión. Sí también tenéis experiencia como Educadores Sociales en los centros de día y lo queréis compartir con nosotros  lo podéis hacer con un comentario. ¡Gracias!


¿Educación Social en centros de día?

Tras establecer contacto con María del proyecto “Edusa Motiva”, educadora social establecida en Murcia y siendo agentes de cambio social, llegamos a una serie de conclusiones muy esclarecedoras. La Educación Social debe estar patente en los engranajes de la sociedad y siendo de ubicaciones “vecinas”, nos dio la oportunidad de comparar nuestra situación profesional. En mi caso particular, compartí con María nuestra experiencia desde Educarlex bajo nuestro programa de las inteligencias múltiples y la gamificación en los centros de día de la ciudad de Almería con el colectivo de personas mayores. Toda nuestra dinamización partió de un plan de atención global de los centros. Actuando siempre a partir de unos pilares básicos.

Manteniendo una atención a la persona en función de las capacidades, habilidades, destrezas y deseos, para fundamentar su bienestar personal y facilitar su relación grupal mediante el desarrollo de las inteligencias múltiples. En este caso, el entorno inmediato funciona como elemento potenciador de las relaciones interpersonales (residentes, familia y profesionales) y facilitador de la adaptación de la persona mayor en la institución. Del mismo modo, promovimos un campo de actuación social y comunitaria promocionando una participación de la persona dentro de la población para mantener y/o fortalecer su nivel de socialización e integración.

Nuestro programa trata, en síntesis, de ser generador de convivencia, de redes de relación, de participación comunitaria, de disfrute del ocio y la cultura, y potenciadora de la solidaridad. Gracias al equipo adscrito a los centros se logró en las personas mayores una participación activa y en el compromiso del individuo con el medio social en el que viven.

Las poblaciones de personas mayores actuales carecen de tradición en cuanto a participación comunitaria, en el sentido de asumir responsabilidades, de implicarse socialmente, de transformar, de cambiar el medio social en el que viven. Pertenecen a unas generaciones en que las mejoras sociales, eran tarea de las autoridades, y donde la accesibilidad a los bienes culturales, era algo reservado a una elite culta y/o adinerada. Para muchas de estas personas el término cultura equivale al de educación.

Por ello, nuestro programa trata siempre de posibilitar no sólo la inserción de las personas mayores en el seno de la sociedad y el del tejido social, sino también de hacerlos protagonistas de su presente y de su futuro en todas aquellas dimensiones y perspectivas de la vida social, cultural y del ocio. Una vez que analizamos los resultados obtenidos, se impone una reflexión sobre algunos aspectos que podrían relacionarse con la calidad de la dinamización sociocultural que se ofrece en los Centros de Día de la ciudad de Almería.

A partir de una visión de corte psicológico, puedo destacar la motivación generalizada por parte de los usuarios desde el primer momento en el que se les explicó el programa por parte del equipo, consiguiendo así un alto grado de atención y disposición de los mayores. A medida que pasaron las semanas, pudimos demostrar el alto grado de acogimiento del programa.

Una vez que se mostraban dispuestos a realizar las actividades propuestas, se tuvo en cuenta el reto que suponían las actividades, adaptando en algunos casos de manera diferente la explicación de las mismas. De esta manera, se consiguió estructurar y adaptar las actividades al mayor número de usuarios, consiguiendo de manera progresiva cierta motivación ante la capacidad de logro en las sesiones. Los usuarios comprendieron que no todo el mundo tiene porqué destacar en todas las actividades, consiguiendo respeto entre ellos e, incluso, ayudarse para obtener un resultado o conclusión común. Asimismo, se comprobó la activación de las diferentes inteligencias en los grupos, demostrando a personas con algún tipo de deterioro que también eran capaces de conseguir los retos planteados. Las inteligencias múltiples trabajadas han sido:

-          Inteligencia Intrapersonal
-          Inteligencia Espacial
-          Inteligencia Cinético-Corporal
-          Inteligencia Musical
-          Inteligencia Naturalista
-          Inteligencia Lingüística
-          Inteligencia Interpersonal
-          Inteligencia Lógico-Matemática

Hay todo un mundo detrás de un centro de día de mayores y la sociedad debe verlo a través del trabajo conjunto entre las distintas disciplinas que hacen posible su día a día. Al fin y al cabo, los protagonistas son ellos, nuestros mayores.

Nuestro objetivo fue, es y será que en un futuro próximo se cuente con la figura profesional del educador y educadora social en los centros de día. Creemos firmemente que nuestro trabajo se complementa con el que realizan los distintos profesionales existentes en dichos centros y que la acción conjunta puede y debe ser un gran avance en nuestra comunidad autónoma ya que, en otras comunidades, mucho más avanzadas que la nuestra en el tema del uso de medios y de herramientas en lo social, la Educación Social forma parte activa en los colectivos de mayores desde hace tiempo.

Es precisamente en este punto como educador social donde debo realizar un inciso que considero importante reseñar y transmitir al público.

Se nos hizo llegar desde la dirección de los centros la preocupación de que nuestro trabajo realizado tenía casi en su totalidad, las mismas directrices que la terapia ocupacional. La sorpresa fue mayúscula, más aún cuando no se nos transmitió cómo o en qué nuestro trabajo diario era camaleónico de la terapia ocupacional.

Debo destacar que todo nuestro equipo, desde educadores y educadoras sociales a psicólogos, pasando por estudiantes de ingeniería; trabajaba bajo un programa establecido por nosotros mismos acorde a las inteligencias múltiples y la gamificación. Ese ha sido nuestro pilar base en nuestro trabajo diario en los centros de día. Desarrollar y potenciar las diversas inteligencias múltiples con personas mayores, proceso por el cual, dicha entidad estuvo interesada en nosotros y nos requirió. Por todo ello, nuestro estupor fue in crescendo, al compartir con nosotros y nosotras, que desconocían por completo la educación social: características, funciones, ámbitos de actuación y un triste etcétera.

Es más, nos llegaron a “confesar” que de cara a ciertas administraciones éramos exactamente idénticos a los profesores de educación física (sin desmerecer por supuesto a nuestros compañeros y compañeras).

Ante todas estas afirmaciones, nuestra pregunta fue fácil y sencilla: “¿Sabe usted lo que es la Educación Social?”

Respuesta: No.

He aquí el verdadero trasfondo del problema. Un absoluto y total desconocimiento de la figura del educador o educadora social, en este caso en los centros de día. Debemos exponer y dar a conocer al mundo, cual es nuestra situación laboral en muchos de nuestros ámbitos de trabajo ya sea en Almería o Murcia. Por todo ello y contando con el apoyo de nuestra compañera de profesión María, quisiera realizar la siguiente reflexión con la esperanza de arrojar algo de luz a la educación social y la terapia ocupacional en su intervención en diversas instituciones:

El único objetivo para los profesionales que trabajamos con personas con diversidad funcional debería ser trabajar con la persona y sus necesidades. La otra cuestión sería la diferencia entre las diferentes disciplinas que deben apoyarse en la manera de enfocar y focalizar el trabajo a seguir. De ahí la importancia de los equipos interdisciplinares, una apuesta por la pluralidad de perspectivas.

Toda esta reflexión ha sido un leve matiz de nuestra experiencia y desde todo el equipo de Educarlex queremos agradecerle a María de “Edusa Motiva” la oportunidad de permitirnos dar el primer paso entre dos proyectos afines originando conocimiento compartido para generar aprendizaje social.

Esto es Educación Social.

lunes, 11 de diciembre de 2017

¿Qué implica la prevención?

Tanto en el mes de Noviembre como el de Diciembre se han desarrollado numerosas campañas de prevención y de sensibilización para celebrar los "Días Internacionales" como son el Día Internacional de la eliminación de la violencia de género (25N), el Día Universal del Niño (19N), el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3D), el Día universal contra el SIDA (1D), entre otros. Gracias a los declarados "días internacionales" se les proporciona un cierto reconocimiento social a esos colectivos sociales, problemáticas sociales... Es una forma de sensibilizar y concienciar para mejorar las condiciones de vida y las condiciones sociales de los colectivos en situación de vulnerabilidad social.  

La creación de esta publicación ha sido con la finalidad de que pensemos más allá de prevenir ante esa problemática, esa lacra, o concienciar solo durante esa semana previa a la celebración de ese Día Internacional. He detectado una carencia social en el calado y en la forma de concienciar en la sociedad. Se invierte bastante recursos económicos, materiales y humanos en campañas de sensibilización, concienciación y reconocimiento social. Campañas que cuentan con una fecha de caducidad en la que, enseguida, serán sustituidas por otras. Así, de forma rápida y sin analizar si verdaderamente han cumplido con los objetivos con los que se crearon. 

Pensando en una campaña concreta, me viene a la mente la campaña de este año por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia de Género celebrada el 25N. Durante toda esa semana, numerosos Ayuntamientos lanzaron campañas con mensajes que tenían la intención de sensibilizar. Sin embargo, el volver a caer en tópicos no es una buena forma de alcanzar ese objetivo, o simplemente el apoyar a la eliminación de esa gran lacra social. 

Considero que el termino "pre-venir" es mucho más amplio, que actuando de esta forma. Me arriesgo a poner mi propia definición ante el término o lo que para mí me gustaría que significase: "evitar que suceda una situación problemática social invirtiendo en recursos sociales y de interés para la sociedad". Se trata de prevenir a la sociedad en su conjunto, tanto a adultos como a niños y niñas. Que un niño y una niña no reproduzcan la problemática social se conseguiría si se invirtiese más en prevención dentro de los Centros Educativos. Aunque no haría tanta falta, si se tuviese en cuenta a los Educadores Sociales. Profesionales que se forman para prevenir , aunque más adelante hablaré de ellos.

Para mí la prevención social es mucho más, no solo son unas campañas temporales. No me vale que unas campañas generen cierto revuelo si no son constantes o no se apuesta por esa prevención concreta de forma atemporal. El factor tiempo juega un papel fundamental en la prevención social. Los objetivos se logran a largo plazo, no ha corto plazo. Estamos hablando de problemáticas sociales en los que producen por la reproducción de unos comportamientos interpersonales no saludables para nadie. El proceso de desaprender un comportamiento que ya está bastante anclado en nuestra psique a reemplazarlos por otro más sano es un proceso largo. Complicado pero no imposible. 

Si invertimos en prevención conseguiremos que esta sociedad avance hacia la justicia, la igualdad, el respeto, la tolerancia hacia la diversidad... Sin embargo, el no apostar por la prevención social hace que sea mucho más complicado conseguir esos objetivos de mejora en la sociedad. Pienso que si no partimos de una buena base de relaciones interpersonales, de convivencia social nos va a ser más complicado el poder adaptarnos a los cambios sociales que se producen en la sociedad, gracias a su evolución. La prevención también favorece a que nuestras relaciones y convivencia social se desarrollen de forma sana. Un aspecto positivo de la prevención es que se anticipa o evita a que los problemas sociales vayan en aumento. 

Otro aspecto relacionado con la prevención social que me gustaría tratar es el de la participación. Sí los métodos de prevención son para la sociedad, o para unos colectivos concretos, ¿porqué no contamos con su participación para diseñarlos? No solo a la ciudadanía en general, aprovechando que ahora estamos más conectados que nunca, sino contar con profesionales que trabajen diariamente en prevención de ese tema concreto. Y aquí es dónde vuelvo a recoger lo que he dicho anteriormente. Las Educadoras Sociales somos unas agentes sociales bien formados para prevenir en diferentes contextos socioeducativos. Evitamos que esa situación problemática de la persona se vaya incrementando. Sin embargo, a pesar de nuestras entrega personal y profesional por mejorar las condiciones de vida y sociales, somos ignorados. Conozco a numerosos Educadores Sociales con ideas novedosas, que realizan cantidad de buenas prácticas para prevenir, para sensibilizar, para concienciar... Nada más que hace falta navegar por la red para encontrarte con cantidad de ideas pioneras en diferentes puntos del país. Innovaciones educativas que ayudarían a que esa situación problemática se vaya solventando y eliminando con el paso del tiempo. Si un programa en prevención ha sido bueno en un lugar de España, ¿por qué no conocerlo y pensar en implementarlo en otro lugar? El compartir formación y recursos también es otra forma de prevenir y que nos ayudaría al crecimiento y la mejora profesional de los agentes sociales encargados de la prevención social. 

domingo, 10 de diciembre de 2017

Ser persona y ser Educadora Social

La vida está llena de puntos de inflexión. Puntos en los que tienes que pararte, desconectar de todo lo que te rodea y pensar en ti. Dedicarte un tiempo ilimitado a ti. Dedicar un tiempo en pensar qué es lo que quieres alcanzar y conseguir en tu vida. Más concretamente, nos vamos a centrar en aquello a lo que queremos dedicarnos como profesionales. En general, se trata de reflexionar qué es aquello que te gustaría ser en un futuro, aquello en lo que te ves haciendo cuándo seas mayor. Para mí esto tiene dos aspectos importantes a analizar: el primero para conseguirlo necesitas conocerte bien a ti mismo o misma. Disponer de un autoconcepto amplio y realista de lo que a ti te gusta, te apasiona, indagar en tu ser y esencia en aquello que se te dé bien o escuchar tus comportamientos o actitudes para detectar si tienes vocación por alguna profesión en concreto. Y el otro aspecto es, una vez que he acotado mi camino profesional, es adentrarme en esa profesión concreta. En el momento que decidas que esa es la profesión que elegirás es porque algo tienes en relación con ella. Es el momento de buscar qué es lo que te gusta y compartes con ella. Qué es lo que te llama la atención de ella.

Ante todo somos personas, y lo que hacemos es porque nos llena como persona, nos aporta. Si os dais cuenta, me centro en las emociones y en la propia persona. En lo que a ella le motiva, dejando a un lado el elegir una profesión porque te dé más estabilidad económica y otros tipos de estabilidad. Sino aquella que te haga feliz, aquella que te enriquezca personalmente. 

Considero que hay ciertas profesiones que por sus cualidades profesionales y su especial aporte social requieren para su desempeño a personas que sientan pura vocación hacia ella. Y este es el caso de los profesionales de la Educación Social. Considero que somos profesionales implicados con la sociedad, con los derechos sociales, con los derechos humanos, luchadores, con las mejoras sociales... en general, con la mejora en las condiciones de vida de la persona. 

Os voy a contar cómo fue mi camino para decidirme por ser Educadora Social. Para empezar, las matemáticas me encantaban, se me daban genial. E incluso en la excursión a la universidad para ver las facultades, fui a la facultad de económicas. Sin embargo, tras hacer la selectividad y rellenar la solicitud de carreras por orden de preferencia, ya hasta ese momento tenía claro que no me veía en el mundo de las matemáticas. Tenía claro que mi vocación era la educación. Por mis cualidades personales considero que el enseñar, transmitir y ayudar a los demás es algo innato en mí. Una mezcla entre la educación y la lucha contra las injusticias. Creo un cierto vínculo con ellos que podíamos decir que es innato e inmediato. La carrera de Educación Social, sinceramente no estaba entre las primeras opciones. Sin embargo, me dejé llevar y elegí esa. Ya me había informado sobre ella, cuáles son sus campos de actuación, reconocimiento social… El primer año de toma de contacto me encanto. Y así sucesivamente. Cuándo más me gustó fue cuando hice las prácticas. Aunque nada superable con mi acceso al mundo laboral y mi búsqueda de empleo. Con el título debajo del brazo es cuándo te das cuenta que sí esa profesión se adapta a tus cualidades personales o no.

Cada día encuentro más puntos de unión con la Educación Social. Gracias a esta me permite reflexionar y buscar soluciones a problemas sociales. Poder acompañar y apoyar a las personas en su proceso de aprendizaje personal, social, de vida... Esto es algo que me aporta bastante personalmente. El sentir cómo una persona te agradece lo que haces por ella. Y sobre todo, cómo ves su evolución y su aumento de la autoestima y felicidad... Es una profesión que está llena de contagios emocionales. También es una profesión que personalmente me ayuda a conocerme, y a conocer la sociedad en la que convivo. Tanto la persona con la que intervienes como tú (profesional) estáis en continuo aprendizaje. Es aprender de la persona, aprender de la educación social, aprender de la sociedad... Es un aprendizaje mutuo y significativo para la vida de esa persona. 

La Educación Social es una profesión que considero que requiere que el profesional que la defienda y la transmita sea una persona luchadora, reivindicativa, con habilidades sociales, comunicativas, motivadora, constante, resiliente, natural, sin prejuicios (todos nos desarrollamos rodeados de prejuicios por ello es importante romper con ellos y saber des-aprender). La persona que decida ser Educadora Social debe de tener claro que debe de mostrarse tal y cómo es ella. Dejarse mostrar, ser transparente, dar confianza, respeto, y sobre todo, creer en la persona y en su capacidad de aprender. Es crear un vínculo entre persona y persona, apoyándonos en los conocimientos de la educación social para apoyarle en su adaptación social. Transmitir esa pasión por lo que le une con la Educación Social. 


domingo, 3 de diciembre de 2017

Estás capacitado, quiero que lo sientas

"Eres capaz de hacerlo"
"Estás capacitado"
"Puedes con ello. Aquí tienes mi apoyo"
"Conseguirás lo que te propongas"

Creo que estas son frases que todas las personas nos gustaría escuchar de forma continuada a lo largo de nuestras vidas. Son frases de apoyo, de ánimo... Al fin y al cabo, somos seres humanos, que sentimos y que queremos sentir el contacto humano. Tenemos una necesidad fundamental y de las más primarias que es la de comunicarnos y relacionarnos entre nosotros. 

Dentro de estas relaciones interpersonales, considero que existe unas limitaciones sociales que nos creamos y que impiden que nos relacionemos de forma plena con la otra persona. Aquí es dónde entran los prejuicios y estereotipos que marcamos hacia los demás. En mis observaciones diarias tanto como Educadora Social como María, siento que nos dejamos llevar demasiado por esas suposiciones que concluimos al ver por primera vez a esa persona. Limitando que la otra persona se pueda mostrar tal y como es, al natural. 

Creo que es fundamental para la inclusión integral de las personas con diversidad funcional que les empoderemos como personas para que se sientan que pueden superarse personalmente y puedan alcanzar sus sueños. Son personas que necesitan cubrir sus necesidades más básica, más primarias... ¡Como todas las personas! Aunque socialmente se les ha etiquetado y encerrado entre cuatro paredes llenas de obstáculos a superar diariamente para demostrar que son como el resto de personas. Tiene que ser difícil el estar todo el rato pensando qué obstáculo me enfrentaré ahora y cómo afrontrarlo, y sobretodo pensar el: ¿cómo lo voy a hacer? ¿qué necesito? Para ello considero que los Educadores Sociales tenemos un papel fundamental en el acompañamiento con la persona en su vida. Somos unos profesionales que hacemos por acercarnos a la persona, por conocerla, por escucharla, por saber qué es lo que necesita, por ayudarla a participar en la sociedad... En general, nos adecuamos al ritmo de aprendizaje de la persona. 

Las personas con diversidad funcionales, no tienen discapacidad. La discapacidad se la creamos los demás, con nuestras imágenes mentales pre-concedidas. Estas personas pueden llegar a conseguir sus sueños y a alcanzar sus metas personales. Sin embargo, necesitan de nuestra ayuda. La sociedad avanza de forma tan rápida, sin dejar espacio temporal a la asimilación y a que cada persona se adapte a su ritmo, que estos pueden llegar a bajarse de la participación social. Afortunadamente, se está avanzando socialmente por su inclusión. Y considero que se conseguiría sí escuchasemos las necesidades de la persona y el poder crear recursos que los unan con la sociedad para que puedan avanzar junto a ella. 

En resumidas cuentas, no nos paramos a personas que todas las personas somos diversas. El mundo está lleno de diversidad, y una diversidad que no se ve ni se aprecia. Una diversidad que podríamos decir que es abstracta. Diversidad de pensar, relacionarnos, actuar, de ser, de sentir... Y dentro de esta diversidad está los diferentes ritmos personales que disponemos cada uno para actuar. Y considero, que el mundo aunque éste lleno de diversidad, no está preparado, aún, para adaptarse a toda grandeza que hay detrás de esa DIVERSIDAD.
En el momento en el que nos paremos a pensar, escuchar y recapacitar de lo que necesitamos realmente partiendo de que todas las personas tenemos las mismas necesidades primarias, eliminando las etiquetas, conseguiremos que os incluyáis plenamente. 

Y porque hoy es vuestro día de visibilización y reconocimiento, este post va por vosotras y vosotros. Os seguiremos apoyando, acompañando... en vuestra lucha social.