martes, 9 de enero de 2018

Balance de la situación laboral de la Educación Social

Aprovechando la llegada de este nuevo año 2018, veo muy interesante darle la bienvenida hablando sobre un tema que es de interés social. Ya sea tanto para analizar cómo hemos mejorado como para saber qué es lo que nos queda por conseguir y mejorar. Por estas fechas, es normal hacer un recuento de nuestra situación durante ese año. Es por ello que me gustaría hacer esta publicación con una especial mención a la situación de empleo hasta la fecha que ha vivido nuestra profesión: la Educación Social. Es un análisis que me gustaría darle para proporcionarle esa motivación que necesita para seguir superando los obstáculos sociales que se le presenta dificultando su mayor reconocimiento social. Lo que voy a detallar, a continuación, lo haré partiendo de mi visión y de mi búsqueda de empleo activa como Educadora Social.

En mi vida profesional me he encontrado con profesionales que quieren trabajar como Educadores Sociales y que son contratados para cubrir bajas (entre 2 a 6 meses, no más), echando más horas de lo que aparece reflejado en su contrato. E incluso, aunque parece que la situación va mejorando pero aún insuficiente, realizamos trabajos por debajo de nuestra cualificación profesional. A esto me refiero a estar contratados como monitores, cuidadores y hacer funciones propias de la Educación Social. Otras situaciones laborales en las que son contratados por horas al día. Ambas situaciones no te permiten una estabilidad económica ni personal.
Luego escucho otras situaciones que me indignan y me crean frustración. Situaciones de personas que son contratadas como Educadoras Sociales (tal cuál aparece en el contrato) sin tener el título. Esto está pasando en la vida real. Pero, ¿cómo controlarlo? Quizás la solución sería que la persona a la que le llegue la información de primera mano lo denunciase. Tal y como aparece en nuestra artículo 11 del Código Deontológico del Educador Social:

"Artículo 11. Artículo 11. No avalará Artículo 11. ni encubrirá con su titulación la práctica profesional realizada por personas no tituladas y/o no habilitadas. Así mismo, denunciará los casos de intrusismo cuando lleguen a su conocimiento."

Por el contrario, siento en todo mi alrededor una oleada de jóvenes recién titulados con ganas de trabajar como Educadores Sociales pero sin experiencia a penas. Y, también, jóvenes que han terminado su carrera, realizado un par de máster, han hecho pinitos como Educadores Sociales, pero no han conseguido una estabilidad laboral como Edusos ni Edusas.  Bueno, eso sin contar las prácticas. Trabajo que en pocas ocasiones es reconocido. Jóvenes que tocan a puertas sin rendirse. Que se las ingenian para hacerse "notar" y llamar la atención de alguien que puedan contratarles y darles la oportunidad que se merecen.

Tengo la certeza de que estos jóvenes Educadores Sociales son muy creativos: se lanzan al mundo empresarial montando sus propios negocios para desarrollar sus pequeñas aportaciones como Educadores Sociales; realizan proyectos mediante subvenciones; apuestan por la formación continua enriqueciendo sus conocimientos... Menciono a jóvenes porque es mi circulo más cercano. Es un perfil de personas con el titulo debajo de su brazo recientemente, pero con poca experiencia laboral. Cosa que no quiere decir que las personas que ya tengan el título más de 10 años, no estén pasando o hayan pasado por esta situación. Todo lo contrario. En la actualidad, los profesionales de la Educación Social estamos dados a pasar por este tipo de experiencias.

Luego está la otra cara de la moneda. La parte de las personas y empresas que contratan. Haciendo un pequeño análisis de las ofertas de empleo que llevo leídas hasta ahora, no me equivoco en decir que no somos la primera opción en mencionar como requisito de formación. Leo noticias constantes dónde piden como requisitos a un Trabajador Social, a un maestro, a un psicólogo, a un pedagogo y a un educador social a partes iguales ¡Cómo si fueran lo mismo! Y eso sí. En la gran mayoría de ofertas que he visto, el Educador Social aparece en los requisitos como última opción o delante de los puntos suspensivos (Educador Social...). Por el contrario, en otras de mis tantas búsquedas de empleo por la red, he encontrado ofertas de empleo ¡Exclusivas para Educadores Sociales! Cuándo leo una de estas blinco de la emoción. Y cada día estoy leyendo más de estas. No supera al caso de las anteriores ofertas, pero sí que hace que se vaya aproximando cada día un poquito más.

Existe otro tipo de Educadores Sociales que se lanzan al mundo de las oposiciones para encontrar su lugar profesional. Como fue mi caso. Es una experiencia a la cual tienes que estar cien por cien concienciado y entregado. Tú eres tu propio jefe y empleado al mismo tiempo. Esto sí que considero que es apostarlo y entregarlo todo a una misma opción.
El tema de las oposiciones en Educación Social es un mundo que ha estado congelado en muchas comunidades autónomas durante más de 8 años. ¡8 años! Se dice pronto. Pero han sido 8 años en los que a los que se iban titulando no se les daba la opción ni oportunidad de poder acceder a este puesto laboral. Afortunadamente (lo digo tocando madera), este año pasado, 2017 y el que entra se están abriendo nuevas convocatorias que han estado congeladas. Esto hace que vea un poquito más de esperanza en la mejora de las condiciones de acceso a los educadores sociales para ser funcionarios. O al menos, en su reconocimiento en esta opción laboral.

Terminando con este pequeño balance, tengo que hacer una breve mención a la "Ley de Regulación de la Educación Social". Con esta solicitud, que ha durado todo el año 2017, ha generado un acercamiento a la Educación Social al resto de la sociedad. Un gesto simbólico que nos ha proporcionado el empuje de motivación para decir: "¡sí podemos hacernos escuchar!" Gracias a nuestras solicitudes de creación de la Ley nos ha permitido acercanos a los partidos políticos, ayuntamientos, concejalías, entidades públicas, privadas y personas en general. Creo que este 2018 recogeremos todo lo que hemos ido sembrando y seguiremos sembrando a favor del reconocimiento de la Educación Social.

En resumen:
Creo que es una profesión que te hace despertar la creatividad. El ingenio por querer saber transmitir todos tus pensamientos y aportaciones a la sociedad.


Uno de mis propósitos para este 2018 es:

-LA REGULACIÓN DE LA EDUCACIÓN SOCIAL
- EMPLEO DE CALIDAD
- NO INTRUSISMO
- ESTABILIDAD LABORAL

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